Las empresas FIntech deben tener una autorización de la CNBV si quieren seguir operando.

Se acabó el tiempo para la regulación de las empresas Fintech

Si eres de las personas que usan alguna App o servicio de empresas Fintech debes saber que este 25 de septiembre de 2019 fue la fecha límite (sin prórroga) para que las empresas de tecnología financiera (Fintech), que se contemplan en la Ley Fintech aprobada en 2018, tengan sus papeles en orden para seguir operando.

Fuente: CNBV

Eso sí, las cosas pintan para la desaparición de alrededor del 75% de las empresas que deberían ser reguladas: de un aproximado de 515 empresas que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) tiene detectadas, alrededor de 200 deberán regularse.

Hasta el cierre de esta nota, 85 empresas pidieron la autorización, de las cuales 60 solicitan autorización para son operar como Instituciones de Fondos de Pago Electrónico y 25 como Instituciones de Financiamiento Colectivo.

¿A qué empresas Fintech aplica esta regulación?

Esto sólo aplica para las empresas que ya operaban antes de que se aprobara la ley, mientras que las nuevas tienen la ventanilla abierta para regularse sin operar hasta que la CNBV les de permiso.

“Mínimamente una plataforma que este realizando las cosas bien al menos debe de tener la leyenda en su página que prevé el articulo 8tavo transitorio de la ley, aunque cualquiera puede ponerlo”, dice Miguel Mejía, director de la Asociación de Plataformas de Fondeo Colectivo (Afico). Si tu Fintech predilecta no tiene esta leyenda, puedes preguntarle directamente.

Ahora, que si de plano no tienes ninguna certeza, no te preocupes. Esto no significa que el 26 de septiembre la empresa va a desaparecer sino que tendrá un tiempo para liquidar las operaciones que tiene pendientes, pero no podrá recibir ninguna solicitud nueva.

¿Y por qué ésta Ley Fintech?

La Ley Fintech fue impulsada por los mismos emprendedores de esa industria, quienes pidieron a las autoridades de México una regulación que ayudara a que sus usuarios se sintieran más seguros de usar aplicaciones y plataformas que innovaban en el sistema financiero, como consecuencia, las Fintech que no tenían una infraestructura robusta que trabajara a favor del usuario, desaparecerían y eso crearía un ecosistema mucho más profesional.

La Ley Fintech se publicó en  Diario Oficial de la Federación el 9 de marzo de 2018.

El proceso a la profesionalización del sector es complicado y esa es la razón por la que varias empresas podrían quedarse en el camino. Esto sucede por varias razones, como nos contó Tania Martínez, oficial de cumplimiento de Cumplo, una empresa de crowdfunding.

Por un lado, las empresas tuvieron que  desarrollar modelos de protección de información privilegiada, ciberseguridad, automatización de procesos, monitoreo de cuentas, creación de departamentos de cumplimiento y otros procesos. En caso de tener los procesos, también era necesario documentarlo en forma de manuales para que las autoridades entendieran cómo funcionaba. Además, son responsables de la educación del usuario sobre sus plataformas y del ecosistema.

El departamento de cumplimiento de cada empresa fue el encargado de crear la carpeta y sus miembros tuvieron que familiarizarse con la Ley Fintech y su regulación secundaria, capacitarse para operar dentro de la ley, dar seguimiento a las modificaciones que ésta tuvo, asistir a las mesas de consulta con autoridades y reunir el expediente que se entregaría a la CNBV.

El gobierno por su parte, no sólo deberá dar seguimiento a cada una de estas solicitudes de operación, manteniéndose al día en conocimientos del ecosistema, sino que también debe mantenerse atento para no inhibir la innovación y la creación de nuevas tecnologías.

Para esto se incluyó el concepto de Sandbox, en donde las nuevas empresas podrán pilotear sus conceptos bajo reglas más relajadas, pero que eventualmente cumplirán con la regulación actual. Este Sandbox será la herramienta para que empresas que no pudieron cumplir con la regulación antes del tiempo establecido, sigan operando y creen una oferta apegada a la ley. De esta forma, la innovación es posible en el ecosistema Fintech de la mano con los reguladores.

¿Cómo fue el proceso de la Ley Fintech?

La Ley Fintech contempla la regulación de tres tipos de empresas:

  1. Instituciones de financiamiento colectivo: es decir, las que hacen crowdfunding o financiamiento peer to peer.
  2. Institución de Fondos de Pago Electrónico: las que tienen tarjetas de pago, envío de dinero o simplemente manejen fondos de un usuario a otro como los wallets.
  3. Activos virtuales: criptomonedas.
Funte: CNBV

Las empresas que entren en alguna de estas categorías deben entregar  una carpeta a al CNBV en donde expliquen su modelo de negocios y el tipo de operaciones que realizan, además de las características de su sistema tecnológico, las comisiones que cobrará por los servicios, un estudio de viabilidad financiera de los primeros tres años de operación, seguridad del enlace con los sistemas de pago, quienes son sus accionistas y su consejo administrativo, estrategias para la protección de la información de sus usuarios, en ciberseguridad, la segregación de las cuentas de la empresa en la que, de una estén los ingresos propios de la empresa, y en otra los fondos de los usuarios y otros anexos que suman más de 100 documentos.

Una vez que la carpeta fue entregada, la CNBV tiene 90 días para revisar la información y dar comentarios o hacer preguntas a las empresas, que antes de 180 días deben de responder a la autoridad, ya sea contestando dudas o modificando elementos de su operación. Todo esto no debe de suceder en más de 180 días y sólo entonces podrán ser aprobadas y tendrán permiso de operar.

Estas empresas, que ya operaban antes de la aprobación de la Ley Fintech, es decir, las que siguen operando bajo el famoso octavo transitorio, tienen permisos de operación temporales mientras su carpeta es revisada y, al ser aprobada, los permisos serán permanentes.

Para las nuevas empresas que quieren iniciar operaciones no hay una fecha límite, pero no podrán operar hasta conseguir el permiso de la autoridad. Eso sí, si la Fintech ya operaba y no entregó su carpeta de regulación, a partir de 26 de septiembre deberá dejar de operar o estará haciéndolo fuera de la ley.

El resto de las empresas Fintech que no están dentro de esta categoría, como las comparadoras de seguros o las que crean tecnología digital para instituciones financieras, deberán ser regualdas dentro de otras industrias.

Por ejemplo los bancos, que ya tienen establecida una regulación, deben de entregar una carpeta de explicación sobre sus procesos digitales cumpliendo con la normatividad de seguridad y protección de datos personales, ciberseguridad y la infraestructura que usan para ofrecer el servicio, pero no están contempladas en los procesos actuales de la Ley sino en su propia regulación.

Hoy el Grupo de de Investigación, Análisis y Opinión de la Comisión de Transparencia y Anticorrupción de la Cámara de Diputados aún delibera con distintos actores del ecosistema para recibir propuestas para mejorar áreas de la regulación secundaría, entre los que están las plataformas que usan medios de pago virtuales.

El ecosistema Fintech en México

Hablar de Fintech, aunque parezca algo nuevo, en realidad ha tenido un desarrollo de más de 50 años. Desde la creación de las tarjetas bancarias en 1950, el uso de cajeros automáticos y la llegada del ecommerce fueron parteaguas en la evolución de esta industria.

Hoy, sin embargo, hay empresas que llevaron los servicios al siguiente nivel y México es un referente mundial al ocupar el lugar 13 en países con más desarrollos de tecnología financiera en Latinoamérica, de acuerdo con un estudio de Finnovista, una organización que potencia el ecositema Fintech en la región con programas de aceleración, competencias y proyectos de innovación colaborativa.

El ecosistema Fintech tiene un crecimiento neto de 18% en el país, basado en la inclusión financiera. “La oportunidad para incluir y democratizar los servicios financieros es aún extensa: 35% de las startups Fintech encuestadas señalan que su principal cliente son consumidores o PyMEs no bancarizadas o sub-bancarizadas”, dijo Andrés Fontao, Co-founder & Managing Partner de Finnovista en un comunicado.

De acuerdo con Termómetro Fintech: los retos de la regulación, estudio hecho por Santander y la aceleradora de empresas de impacto Endeavor, así está conformado el ecosistema Fintech en México:

  • 79 empresas de pagos y remesas (20%)
  • 54 empresas de préstamos (14%)
  • 52 empresas de gestión financiera empresarial (13%)
  • 39 empresas de gestión financiera personal (10%)
  • 36 empresas de tecnologías empresariales para instituciones financieras (9%)
  • 29 empresas de Crowdfunding (7.5%)
  • 27 Préstamos empresariales (7%)
  • 26 empresas de seguros (6.5%)
  • 16 empresas de scoring, identidad y fraude (4%)
  • 15 empresas de banca digital (4%)
  • 13 empresas de Trading y mercados (3%)
  • 8 empresas de gestión de riqueza (2%)

En este estudio encontraron que el volumen anual de operación de Fintech equivale a $68,409 millones de pesos y tiene 4.7 millones de usuarios registrados y es responsable de 3,600 empleos directos.

Aunque la típica empresa Fintech en el país tiene alrededor de tres años de fundación, por lo que está en proceso de regulación, es importante que antes de que se cumpla la fecha límite para la entrega de la carpeta regulatoria, investigues si tu aplicación predilecta o empresa en la que tienes invertido dinero esté trabajando para ser regulada.

En Pequeño Cerdo Capitalista te seguiremos contando en qué va la Ley Fintech y qué empresas al final estarán reguladas.

Texto de Ximena Soto

Amante del cine, la literatura, la comida y la cultura pop, periodista egresada de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García con 10 años trabajando en medios de negocios, emprendimiento y finanzas personales.

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