Ser mamá viene con muchas sorpresas: desvelos, amor infinito… y una nueva relación con el dinero que nadie te explicó en el baby shower.
La verdad es que cuando llega la maternidad a tu puerta, muchas de tus prioridades cambian, ya no es todo para ti, un humanito depende de ti para sobrevivir pero sobretodo… y no es lo mismo es administrar tu quincena para ti, a hacerlo cuando hay alguien más que depende completamente de tus decisiones financieras.
Pero tranqui, no se trata de sufrirla. Se trata de aprender más rápido que el promedio (y con menos golpes en la cartera y en tu salud mental).
Aquí van 6 lecciones financieras que ser mamá te enseña sí o sí… y cómo puedes usarlas a tu favor.
1. El futuro deja de ser opcional
Cuando eres mamá, el largo plazo ya no se ve tan lejano. Cuando menos te das cuenta, ya estás pensando en educación, salud (y cuánto costará) e incluso, en tu retiro.
El problema es que muchas personas se enfocan solo en el corto plazo porque “hay demasiados gastos hoy” o el » luego lo vemos», la bronquita es cuando te alcanzan y te agarran en curva, con cartera vacía y un sinfin de responsabilidades a cubrir.
Hack financiero: automatiza el futuro aunque sea con poco.
No necesitas grandes cantidades para empezar, necesitas constancia y un monto fijo. Aquí, el interés compuesto puede jugarte a favor si empiezas desde ya.
Define apróximadamente cuánto te gustaría invertir en cada uno de esos temas (salud, educación, incluso retiro) y realiza una transferencia automática (aunque sea pequeña) a un instrumento de inversión.
Hay un tip de Karla Bayly buenísimo que es armar tu fondo para la universidad. Ella propone que te apliques a empezar a ahorrar desde ya, porque no sabes cómo vas a estar dentro de 17 años cuando tu hijx quiera estudiar y también porque la neta, no es lo mismo pagar 35,000 pesos mensuales durante 4 años, o pagar 5,000 pesos mensuales durante algunos años.
También, puedes destinar un monto por pequeño que sea para tu retiro, ya sea en un plan personal o haciendo aportaciones voluntarias a tu Afore (doble premio porque te ayudan en tu declaración anual).
La clave es desarrollar el hábito del ahorro y de paso proteger a tu yo del futuro.
2. El fondo de emergencia no es negociable
Antes podías darte el lujo de improvisar. Ahora no.
Con hijos, cualquier imprevisto tiene impacto inmediato: una enfermedad, un gasto escolar inesperado o una reparación urgente.
Sin un fondo de emergencia, todo termina en deuda.
Hack financiero: construye tu fondo sin sentir el golpe.
Sí, con un minipig en casa, los gastos se multiplican y los ingresos parecieran que disminuyen, así que en vez de poner pretexto de «no alcanza», lo ideal es que inicies con el 8% de todo lo que te caiga en el mes, pero puedes hacerlo con el 1%, el chiste es que empieces.
Bonos, aguinaldo, un préstamo que te debían, todo suma aquí. Doble punto si lo colocas en una cuenta de ahorro que te de rendimientos.
La meta ideal sigue siendo de 3 a 6 meses de gastos, pero lo importante es empezar y hacerlo constante.
3. Proteger tus ingresos es proteger a tu familia
Muchas personas ven los seguros como un gasto innecesario… hasta que algo pasa: un accidente, o en el peor de los casos, cuando alguien fallece.
Cuando alguien depende de ti, tu capacidad de generar ingresos se vuelve uno de tus activos más importantes.
Hack financiero: anímate a tener un seguro de vida y de gastos médicos mayores.
Ojo: No necesitas el seguro «más sofisticado», necesitas uno que se adapte a tus necesidades. Evalúa opciones que se ajusten a tu presupuesto actual y mejora la cobertura con el tiempo.
Es mejor estar parcialmente protegida a que te agarren mal parada las emergencias.
4. Se una compradora consciente
Uff, cuando eres mamá primeriza, la verdad es que hay mucho chantaje emocional sobre «tienes que darle lo mejor» y eso se traduce en comprar lo último de moda.
Lo malo de esto es que los niños crecen muy rápido -hasta parece que les ponen royal-, dejan todo de volada o hay aparatos que la verdad ni se adaptan a tu estilo de vida y terminas gastando en accesorios que terminan en el armario.
Hack financiero: éntrale a las cosas de segunda mano.
Existen muchos grupos de Facebook, páginas de segunda mano, plataformas como Mercado Libre o bazares donde puedes encontrar ropa, carriolas, juguetes, etc. a costos bajísimos pero de buena calidad que te ayudan a ahorrar y disfrutar de la maternidad, sin hacer sufrir a tu cartera.
¿Quieres descubrir las últimas dos lecciones financieras? En este vídeo te las comparto. La 6 es una muy frecuente y la que te puede hacer gastar más.
Si quieres conocer todas las Lecciones Financieras de Ser Madre, checa el video:
No dejes que la maternidad y la vida adulta te sorprenda
Hay etapas de la vida adulta para las que nadie nos prepara ni nos dan un manual de instrucciones para sobrevivir a ellas (como la maternidad).
Por eso, es tan importante tener herramientas que te permitan saltar la laguna de la vida adulta, como tener una red de apoyo y sí, expertos a tu lado.
Y, el libro Finanzas para la vida adulta es uno de ellos.
Es esa guía que te acompaña a enfrentar retos como:
Proteger tu salud sin quebrarte,
Quitarle lo imposible a comprar casa
y organizar tu dinero en pareja y familia sin destruir relaciones.
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Muy importante tener una educación financiera.
Hola!
Ser mamá te cambia el chip por completo. Este artículo me encantó porque nos recuerda que cuidar nuestro dinero es, en realidad, otra forma de cuidar a nuestros hijos. La lección sobre el ‘fondo de universidad’ desde ya es un respiro para el futuro. ¡Gracias por estos hacks tan realistas!
Saludos