Antes una cita podía resolverse con una ida al cine, unos tacos después y todavía alcanzaba para compartir un postre por $700 pesos.
Hoy, entre boletos, estacionamiento, comida y algún cafecito para alargar la conversación, salir con alguien puede duplicarse y sentirse como una experiencia premium.
Y no, no es que te estés volviendo codo, La realidad es que la inflación estaría matando el romance.
El amor sigue siendo gratis. Las citas no.
¿A poco sí? Durante los últimos años hemos visto cómo suben los precios de prácticamente todo: alimentos, transporte, entretenimiento y servicios.
Según datos del INEGI, los servicios de preparación de alimentos y bebidas —como restaurantes, cafeterías, fondas y similares— continúan registrando incrementos constantes en sus precios.
Es decir: justo las actividades que suelen formar parte de una cita tradicional son de las que más han resentido el aumento de costos.
Si además sumamos transporte, gasolina, estacionamiento o aplicaciones de movilidad, el presupuesto para una salida puede crecer mucho más rápido de lo que crece nuestro salario.
Y ahí es donde empiezan los problemas.
Y aunque la inflación ya no se encuentra en los niveles máximos que vimos después de la pandemia, sigue por encima de la meta de 3% establecida por Banco de México.
Traducido al español financiero: salir sigue costando más.
Bienvenidos a la era de la «Date-flation» o inflación en las citas…
Aunque no lo creas, este fenómeno tiene un nombre: Date-flation.
Este es una combinación entre «dating» e «inflation», para describir cómo el aumento del costo de vida está impactando la vida amorosa.
Un estudio del BMO Real Financial Progress Index, en Estados Unidos, encontró que el costo promedio de una cita pasó de 169 dólares a 189, o sea, aumentó 12.5% en un solo año.
Es decir, antes en promedio gastaban 2,940 pesos y ahora, están cerca de los 3,288 pesos.
Por lo mismo, prefieren tener menos citas, ya que considera que los gastos relacionados con las citas afectan directamente sus objetivos financieros y pues no vale la pena “económicamente”.
Porque cuando tienes que elegir entre aumentar tu fondo de emergencia o gastar en dos salidas durante el fin de semana, las matemáticas pesan.
Inflación mata las citas: ¿De verdad son el enemigo del amor?
No necesariamente.
Lo que está cambiando es la forma de salir.
Los hobbies y actividades al aire libre, no solo son una moda, también son una respuesta a la inflación.
Una encuesta de Bank of America encontró que el 51% de la Gen Z, si chavitos 18 y 28 años no gastan dinero regularmente en citas.
Y entre quienes sí lo hacen (el 14% para ser exactos), gasta menos de $50 dólares al mes.
¿Qué actividades están haciendo?
- Cafés en lugar de cenas completas.
- Caminatas en lugar de actividades costosas.
- Museos y eventos gratuitos.
- Picnics.
- Cocinar juntos en casa.
- Planes compartidos con amigos.
La buena noticia es que muchas de estas opciones son más económicas y podrían evitar que la inflación afecte tus citas.
El verdadero problema no es el dinero, son los acuerdos
Aquí viene una verdad incómoda: la inflación puede encarecer una cita.
Lo que no debería sería quitarte las ganas de tener tu romance. Por eso es tan importante que se hable de lana desde el principio.
¿Quién paga? ¿Se divide la cuenta? ¿Cada quien paga lo suyo?¿Hay un presupuesto para salir?
Porque construir una vida juntos implica tomar decisiones financieras constantemente.
Y si tú vives al día mientras la otra intenta ahorrar para su retiro, tarde o temprano el amor saldrá por la ventana.
Si no sabes cómo empezar a hablar de lana con tu amorcito sin agarrarte del chongo, Finanzas para la Vida Adulta, es la guía que te ayudará a lograrlo, sin dramas ni culpas.
Aprende cómo establecer acuerdos financieros sanos, poner límites sin culpa y construir metas compartidas sin convertir el dinero en motivo de conflicto.
Porque una pareja no necesita tener los mismo ingresos, pero sí las pláticas incómodas para cuidar de su relación.

