Hablar de dinero no es fácil y no cabe duda que a veces lo complicamos de más; principalmente cuando la lana y el amor se combinan. Sin embargo, expertos aseguran que hablar de las finanzas en la casa, y pensar cómo hacer un presupuesto en pareja, hace que el romance se mantenga vivo.
Hoy te daremos unos consejOINKS para hacer un presupuesto con tu amorcito corazón e ideas para dividir su lana sin terminar del chongo.
Guía práctica para que no tengan que pedir paz en lugar de la cuenta.
¿Cómo dividimos la lana sin agarrarnos del chongo?
La verdad es que las finanzas son una de las principales causas de peleas y divorcios si no se hablan con claridad y con un plan.
La buena noticia: sí pueden dividir su lana de forma justa, realista y amorosa… sin tener que pedir terapia de pareja cada quincena.
Para eso, es basiquísimo que haya transparencia financiera, fijar metas juntos y cumplir objetivos, para que tu pareja y tú sean felices en la relación, de acuerdo a Jorge Juárez e Irene Quintero, de Emparejando tus finanzas.
“Cuando recomendamos hablar esto en pareja, nos dicen que somos interesados, pero no se trata de fiscalizar a la otra persona sino de poner las cosas sobre la mesa, establecer metas y objetivos y ver si existe compatibilidad financiera, porque después nos llevamos la sorpresa si un integrante de la pareja gasta de más, cuando tiene deudas o si está acostumbrado a vivir al día, sin ahorrar ni tener dinero para una emergencia”, advierten.
Y ojo: no es un tema de cantidades. “La salud financiera no solo tiene que ver con cuánto tienes sino cómo cuidas lo que tienes e incluso si lo haces crecer”, explican Jorge e Irene.
¿Por dónde empezar, entonces? Veamos:
1. Primero, hablen sin drama
Muchos solo hablan de dinero cuando tienen una deuda, les salió una emergencia o hay un desacuerdo. ¡Error! Si tus conversaciones de dinero solo suceden cuando hay problemas es inevitable agarrarse del chongo.
Para que no suceda esto, hagan una “money date” (sí, suena cursi, pero funciona). Establezcan metas juntos: comprar casa , viaje a Europa , ahorro para el coch o simplemente dejar de pelear por el brunch del domingo.
Esto baja el estrés y sube la colaboración.
2.Formulas para dividir el gasto en pareja
Hay varias formas de dividir los gastos… y ninguna es “la de Dios” ni “la de Cupido”; lo que importa es que a los dos les funcione.
a) Proporcional al ingreso
Si uno gana más, aporta más. Si uno gana menos, aporta menos. Por ejemplo:
- Pareja con ingreso total de $30,000
- Uno gana $10,000 (33%), otro $20,000 (67%)
- Gastos mensuales = $10,000
El que gana más aporta $6,700, el que gana menos $3,300.
Esto evita la sensación de injusticia cuando uno siempre pone más que el otro, aunque gane menos.
b) 50/50 de verdad
Funciona si ambos ganan lo mismo o si están de acuerdo en que se vayan a michas es lo más justo.
Ojo: Considera que si hay desigualdad de ingresos o gastos personales muy distintos (algun crédito personal, apoyo a la familia, etc), podría pesarles o generae conflictos.
3. Establezcan Categorías
Hacer un presupuesto en pareja no es solo sumar y restar; se trata de identificar los gastos que se van a repartir y cuales van a mantener separados.
Aquí algunos que sugerimos:
- Gastos comunes: renta/hipoteca, luz, agua, despensa.
- Ahorro y metas conjuntas: retiro ¿cómo se van a retirar?, vacaciones, fondo de emergencia, inversión
- Fondo de placeres en conjunto: para esas salidas, conciertos, etc.
Esto ayuda a que no haya sorpresas ni resentimientos cuando uno gaste “de más»
Siempre…
Sin importar cómo decidan dividir su lana, es básico que tengan dos cuentas, para que así no terminen en números rojos o agarrados del chongo solo porque uno decidió «gastarse la lana en labubus» cuando, tenían en mente mudarse a un departamento más grande.
¿Cuáles son esas dos cuentas?
- Cuenta conjunta para sus gastos comunitarios: renta, servicios, despensa, etc.
- Cuentas individuales para sus gustos personales: hobbies, compras personales. Esta cuenta justo lo que les dará es independencia para sus metas personales, incluso si alguno de ustedes decide prestar a un ser querido, les evitará disgustos.
Lo importante es que haya reciprocidad, se escuchen y que el presupuesto en pareja quede muy claro para ambos.
4. Revisen su plan cada cierto tiempo
Un presupuesto no es algo que se “pone y se olvida”. Los ingresos cambian, los gastos también, y la vida (hola bebé, hola aumento de colegiaturas) siempre tiene nuevos capítulos.
Imagina esto: a la mejor ustedes decidieron aplicar de el que gana más, pagas más; así que tu te dedicarías a solo pagar la colegiatura del niño y tu pareja, llevar los otros gastos de la casa.
Hasta ahí ok… pero de pronto pasan los años y tu hijo/hija ya llegó al momento de entrar a la universidad y ¡zaz! El gasto de colegiatura es mucho más que la casa.
Revisen su división de gastos cada mes, cada trimestre o cada que haya un cambio en su rutina. Ajustar no es fallar: ¡es crecer juntos!
5. Consejos para evitar agarraderas del chongo
Si quieren que el dinero fortalezca su relación (y no la derrumbe):
- Hablen con transparencia, sin guardar secretos financieros.
- No lo dejen para cuando hay crisis: tengan una cita mensual o platiquen seguido como equipo.
- Establezcan reglas claras para gastos grandes y pequeños.
- Usen herramientas (apps o planillas) que los ayuden a visualizar la realidad y no suposiciones.
Conclusión: No se trata de la fórmula perfecta… sino de la que ustedes pueden vivir felices con ella
Dividir tu lana en pareja sin agarrarte del chongo no es solo matemáticas, ¡es psicología, empatía y comunicación con humor! Si lo hacen con cariño, flexibilidad y respeto, el dinero puede dejar de ser esa tercer rueda incómoda y convertirse en su herramienta para crecer juntos.
Dividir la lana sin romper la relación sí es posible
Organizar la lana en pareja no se trata de quién gana más, quién paga la renta o quién “invita” más seguido, sino de expectativas bien habladas y acuerdos claros que no cambian según el humor del mes.
Cuando el dinero se habla a tiempo, con números sobre la mesa y sin culpas, deja de ser un motivo de pleito. Recuerda: No existe una fórmula mágica ni una división perfecta: solo la que mejor les funcione y que vayan adaptando a su vida.
Si quieres llevar esta conversación a nivel adulto funcional, el audiolibro Finanzas para la vida Adulta, disponible en Audible, es un gran siguiente paso. Ahí hablamos sin rodeos de dinero en pareja y como poner límites financieros a tus seres queridos sin agarrarse del chongo. Ideal para escucharlo cuando tengas tiempo (o cuando necesites valor para sacar el tema en casa).

