Pequeño Cerdo Capitalista

Deja que reine el imperio de la ley y no hagas corajes con el valet parking…

Ayer pasé una tarde muy divertida con @quierodinero, @blogylana y el monero Bachan. Me hicieron reír como loca, tuve el gusto de conocer a So en persona y hasta salí con un super libro (Clase media) producto de un trueque.

(La portada para que se den un quemón)
Todo fue perfecto hasta que se fue este trío, le di el boletito al valet parking y él otro como que no venía con el coche. Esperé 10 minutos, 15 minutos y luego el cuate se empezó a dar una autosabroseada que me di cuenta que segurito no encontraba las llaves en ninguno de sus bolsillos…el angelito las había perdido.

Como 2/3 partes de la concurrencia ya mencionada era budista dije: “seamos zen”. No me pelee, me senté en una banquita a esperar a ver si aparecía y como ya le había hablado a un amigo para ir por un café o un “algo”, hasta lo tomé con filosofía y pensé: pues a lo peor regreso en una hora y seguro ya encontraron las llaves.

50 minutos después seguíamos en las mismas y llegó el “jefe de zona” del valet con el maravillosísimo ofrecimiento de sacarme un duplicado de mi llave con su cerrajero de confianza ¿ qué queeeeeeeeeeeeeeeeeeeé?

Ahí sí se me estaba empezando a subir la bilirrubina (Roberto dice que no conoce la canción del Niágara en bicicleta!!!!), pero dije cuenta borreguitos -en honor a blog y lana– y respira, y pues le expliqué al señor que si no encontraban mi llave me tendrían que pagar el duplicado de agencia (era la llave que trae para abrir la cajuela y todo). Total, que el gerente-jefe-de-zona ,o el cargo que el señor tuviese, me dijo que no. Que su boletito -que es un contrato de adhesión- decía que si había daños ellos los arreglaban en su taller -ergo podían llamar a su cerrajero de desconfianza- y que el famoso contrato del boletito estaba registrado ante la Profeco, tons que le hiciera como yo quisiera pero que el duplicado me lo iba a hacer su cerrajero de confianza… y yo casi monto en pantera.

Peeero antes de irme a la yugular, me fui a donde había más luz y leí todas sus cláusulas y resulta que decía  que debían tener un seguro que cubriara daños por hasta 9,000 días de salario mínimo en el DF y que EN CASO DE COLISIÓN ellos podían arreglar los daños en su taller y que si el cliente no quedaba conforme podría ir al taller de la aseguradora. Pero pequeño detalle: mi coche no estaba chocado, entonces lo que “procedía” era que con el seguro de los 9,000 días-bla-bla me pagaran las llaves que perdieron, que era le daño que me causaron.

El cuate estaba necio, le hablé a un amigo abogado y me confirmó mi teoría -hasta eso sí me acuerdo de mis clases de la UNAM- y  volví a hablar con el señor del valet.

Cuando oootra vez estaba a punto de inventarme otra explicación para dorarme la píldora -qué cómo me choca, ya bien lo sabe Roberto– le dije simplemente que si pensaba ofrecerme cualquier cosa que no fuera el duplicado de agencia se ahorrara la explicación y qué mejor consultara con su despacho lo que yo le acababa de decir.

Total llamó y llegó a “proponerme” (qué gran idea ¿cómo se le ocurriría?) que en la papeleta del daño iba a escribir que me iban a pagar el duplicado en la agencia que yo eligiera y que yo sólo fuera a hacer el pedido y ellos llegaban a pagar, porque como no era colisión lo del taller no era a fuerza. Me dio la orden para cobrarlo y todo.

Al final tuve que ir por el duplicado y cuando ya iba de regreso, el babas del valet encontró la llave en la bolsa de su pantalón (pobre, igual por los nervios no coordinaba) y ya no hubo necesidad de ir a la agencia… pero la moraleja es que lo más sencillo para arreglar esas situaciones es primero leer el contrato para saber a qué tienes derecho… ya si eso falla podemos pasar a los planes B, C, D…

Da un poco de flojera leer todos los boletitos y tickets de todo lo que nos dan (metro, cine, estacionamiento, tintorería) pero el cuete es que a diferencia de otros contratos, acá se da por hecho que dimos nuestro consentimiento en los términos en los que el proveedor haya puesto en el contrato una vez que pagamos el precio y recibimos el boleto (miren, todavía me acuerdo de mis clases de derecho mercantil), entonces para no necear con el señor del valet y no hacer negociaciones que ni corresponden, primero leamos!!!! Y segunda recomendación: no vayan al zentral de la Condesa (el lugar donde se dieron los hechos).

En fin, sólo los perdono porque me la pasé muy bien con el trío ya mencionado.

Les dejó el link de un video de la Profeco acerca de los valet parkings: http://revistadelconsumidor.gob.mx/?p=3053, la guía que la Profeco publicó sobre cómo defenderte si dicen que “ya traía el golpe”: http://revistadelconsumidor.gob.mx/?p=2655
y la Ley Federal de Protección al Consumidor, que en su capítulo X habla de los contratos de adhesión, que entre muchas cosas dice:

“ARTÍCULO 90.- No serán válidas y se tendrán por no puestas las siguientes cláusulas de los contratos de adhesión ni se inscribirán en el registro cuando:
II. Liberen al proveedor de su responsabilidad civil, excepto cuando el consumidor incumpla el contrato;


III. Trasladen al consumidor o a un tercero que no sea parte del contrato la responsabilidad civil del proveedor;.”

Buen fin de semana y anuncio para la próxima: el martes 29 de marzo estaré en W radio con Roberto Morán en el programa de Carlos Puig, como a eso de las 9:00 mas-menos para decir incoherencias sobre el pequeño cerdo capitalista. Oink$$$$!!!!

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